Venezuela: ni violencia ni imposiciones

Desde el Movimiento por las 5 Reformas LIBEREMOS MÉXICO manifestamos nuestro rechazo a cualquier intento de resolver la crisis venezolana mediante la fuerza, la injerencia externa o la sustitución del derecho por acciones de facto. Ninguna causa, por grave que sea la situación interna de un país, justifica romper el orden internacional ni violentar la soberanía de las naciones. Aun cuando deseamos y esperamos una mejora real para nuestros hermanos venezolanos, la experiencia histórica es evidente: las transiciones impuestas desde el exterior rara vez conducen a la estabilidad o al bienestar. Por el contrario, suelen profundizar el deterioro institucional, social y económico, como lo demuestran casos ampliamente documentados como Vietnam, Irak, Libia, Afganistán y Haití.

Condenamos sin ambigüedades los abusos, crímenes y atropellos del régimen venezolano. Sin embargo, advertimos que utilizar esos crímenes como pretexto para imponer desde fuera un modelo político “a la medida” no representa una salida democrática, sino el reemplazo de una dominación por otra.

La democracia no se exporta por la fuerza, ni se construye desde operaciones encubiertas, presiones extraterritoriales o cálculos geopolíticos. Cambiar una tiranía local por una tutela extranjera equivale a sustituir un imperialismo de corte socialista por un imperialismo mercantilista, igualmente ajeno a la libertad, a la autodeterminación de las naciones y al principio republicano.

La única salida legítima y sostenible para Venezuela debe ser pacífica, institucional y soberana. Esto implica la reconstrucción del Estado de Derecho, una justicia independiente, un Gobierno limitado, una economía abierta basada en el libre mercado y reglas claras que devuelvan a los venezolanos el control de su propio destino.

Las transiciones auténticas no se imponen: se construyen desde dentro de la sociedad, con principios, con instituciones y con respeto a la dignidad humana. Solo así podrá surgir una Venezuela verdaderamente libre, estable y próspera.

México, 5 de enero de 2026